Maś que una quimera



Se empina mucho más que una quimera

y toca el infinito con su trino

lo excelso, lo sublime, lo genuino,

que rompe los barrotes de la espera.


Y siente el deslumbrar cual primavera

que impone en su renuevo lo divino,

lo intenso, lo esencial y diamantino

que absterge y purifica a su manera.


Remanso que se ofrece refulgente

y osado se deleita con la aurora

dejando lo feraz en su relente.


Y brilla en el rocío que enamora

lo límpido, sin mancha, que esplendente,

se entrega a su misión reveladora.

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