El tiempo


¡El tiempo, ese que surte espacios vacíos

el que marca historias y lechos sombríos!


Aquel que es testigo y leal mensajero,

quien también motiva, tan buen consejero,

el que no claudica frente al embustero

y alcanza su cima feraz y certero.


El tiempo, el que invade sueños peregrinos,

quien perseverando abraza los caminos.


Aquel que se enfrenta valiente al hastío,

el que siempre avanza confiado y severo:

inspirando hazañas y encuentros genuinos.


Cruzando los destinos:

¡Siempre competente, pleno en su confianza

sigue en su avanzada lleno de esperanza!


Comentarios

Entradas Populares

Con su ejemplo

Más allá de promesas.

Paloma, quimera, desvelo

Décimas a mi padre