Parada frente a Ti.


 
Parada frente a Ti, en ésta tu morada,
tu Cruz de bendición clavándose en mi pecho
comparto en tu dolor: estigmas de la alianza
de eterna redención, Señor del Universo.

Parada frente a Ti, mis lágrimas no alcanzan
lavar tanta maldad, ingratitud, venganzas.
La sangre de tu amor es verbo de la alianza,
Calvario de Dolor: Plegaria de Esperanzas.

Te miro en esa Cruz, Jesús de los caminos,
sendero en el dolor y eterno compromiso.
Parada frente a ti en el Altar me hinco
con ansias de beber la fuente de ese vino.

Tu cuerpo, Mi Jesús en ese pan divino
alianza de tu amor que calma los vacíos.
Verdad de perdonar, bendito sacrificio
orando junto al Padre, tu fe en los Olivos.

Jesús de mi oración, hincada en tu morada
abrazo en esa Cruz tu fuerza y tu Palabra.
El Verbo del amor sagrado de tu alianza,
convierte en el perdón: consagra en la esperanza.

Comentarios

  1. Palabra de Dios: Evangelio según San Marcos.
    Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho Jesús, y prepararon la Pascua.
    Y al atardecer, llega Jesús con los Doce.
    Y mientras comían recostados, Jesús dijo: "Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará, el que come conmigo."
    Ellos empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: "¿Acaso soy yo?"
    El les dijo: "Uno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato.
    Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!"
    Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: "Tomad, este es mi cuerpo."
    Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella.
    Y les dijo: "Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados. Hagan esto en memoria mía.
    Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios."

    Esto es Palabra de Dios.

    Ven, Señor Jesús

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  2. Hermoso homenaje de su poesía al Jesús que resucita para vencer al pecado, a la muerte, a las tinieblas. Bendecida sea su pluma y su inspiracion. Un placer enorme leerle.

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    Respuestas
    1. No hay como agradecer al Señor todo su sacrificio para perdonar nuestros pecados. Hoy mi pluma se hinca ante el Calvario y agradece la plenitud de su Palabra de Vida Eterna y la bendición que puso en ella para escribir lo que siente mi alma. Gracias mi Señor !

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