Di tú, dueño del tiempo


¿Qué hacer si te encontraras de nuevo en la penumbra?
Preguntas y me dejas el alma acongojada,
jamás has de voltear el rumbo y la mirada
pues eres la almenara vital que me deslumbra.

Desvelo acicalado que amor solo vislumbra
tejiendo la esperanza que habita enamorada
y el místico silencio nos abre la morada,
tan sabio y sin fronteras  jamás se apesadumbra.

¿Qué hacer amado mío, te abrazo con mis versos?
¿Entrego mi alborada celosa en tu remanso
en tanto compartimos sagrados universos?

¡Di tú, dueño del tiempo, placer en mi descanso,
iluso que no temes horizontes adversos!
¿Si en la délfica alianza  te entregas, fiel y manso?




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