La fe siempre nos salva


Parte I




Gozando los tesoros preferidos
en busca de lo auténtico y valioso,
el pacto marcha intenso,  silencioso
y ofrenda pormenores escondidos.

Quizás algunos sueños confundidos
irrumpan el presente temeroso,
entonces lo real maravilloso
esplende en los confines sorprendidos.

Más valen los detalles sublimados,
melifluos en el mazo o la collalba
que dejan sus terrones desmembrados. 

Sensibles horizontes que a mansalva
ofrecen desafíos impensados,
sabiendo que la  fe siempre nos  salva.



collalba
1. f. Mazo de madera con el cual los jardineros desmenuzan los terrones.

Comentarios

Entradas Populares

Décimas a mi padre

Paloma, quimera, desvelo

Como Tantas Veces

Congratula a la esperanza