Eres tú quien desconfía



Sentiste aquel amor, ella te amaba,
mas tú nunca confiaste en su ternura,
dejaste que tu orgullo y la bravura
ganaran la contienda que empezaba.

Tu necio corazón despedazaba
lo puro y lo más fiel de la dulzura,
fue tanta la obsesión de tu locura:
¡no viste que el cariño se esfumaba!

Tan dura e intransigente tu mirada,
celosa la actitud de tu porfía
en tanto la bondad es silenciada.

Un grito de ansiedad que desafía
y el tono de tu voz desesperada
demuestran que eres tú quien desconfía.



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