Me ilumina



Aún cuando el silencio es lastimero
el aura de su esencia me fascina,
la afásica distancia dictamina
la calma espiritual que yo prefiero.

Errante y sigiloso va ligero,
suspira en el versar que me domina
y absorbe en su cautela repentina
el ego de un espíritu viajero.

Así cuando se encierra prisionero
en medio del cansancio y la neblina,
se arropa en lo que guardo placentero.

La musa vigilante peregrina,
se prende del susurro misionero
en tanto con su astucia me ilumina.





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